
A mi regreso me incorporé definitivamente a Radio Mburucuyá como cronista y reportero de calle. Con el tiempo conduje el programa vespertino En Alerta, presenté el noticiero del mediodía, redacté noticias en máquina de escribir y aprendí a editar audio de casete a casete. La radio fue una escuela completa: buscar, verificar, redactar, editar, presentar y responder ante la audiencia.
